Anorexia Bulimia Granada

¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA (TCA)?

Introducción

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) tienen la característica de manifestarse mediante un comportamiento patológico relacionado con la ingesta de comida y con el control de peso. Los más conocidos son anorexia y bulimia.

Los TCA son trastornos graves y deben ser tratados con la mayor inmediatez posible. Su principal dificultad reside en que el que los sufre no suele ser consciente de su problema. En la mayoría de ocasiones, aunque se les intente comunicar e instruir acerca de la situación a la que se están enfrentando, tienden a infravalorar las consecuencias negativas y a menospreciar los beneficios de un posible tratamiento. Por ello es muy importante que el entorno más inmediato de la persona afectada, como lo es la familia, se ponga en contacto con un psicólogo experto para recibir las herramientas adecuadas e inciten al enfermo de TCA a iniciar un tratamiento, incluso cuando no se muestre colaborativo.

Existen distintos tipos de TCA. A continuación se mencionan algunos de ellos:

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Anorexia Nerviosa

Los enfermos de Anorexia Nerviosa tienen una visión distorsionada de sí mismos en relación a su apariencia física, centrada más concretamente en su silueta. La preocupación es continua y les produce miedo y rechazo poder aumentar de peso incluso cuando puedan tener un peso por debajo de lo normal y/o saludable.

La Anorexia Nerviosa influye en todos los ámbitos de la vida: familiar, social, emocional, académico y laboral. El inicio de este trastorno suele ser difícil de detectar porque la persona que la sufre encuentra refuerzos positivos; puede observar que su objetivo de perder peso se está poniendo en marcha y, en ocasiones, recibe también halagos de los demás. No obstante, como siempre, una detección temprana prevendrá de problemas mayores y aportará soluciones más efectivas.

Los siguientes patrones son comunes en personas que sufren de este TCA:

  • Bajo peso: Es lo más notorio y visual. Una persona que empieza a estar preocupantemente delgada, especialmente dada su trayectoria personal (por ejemplo, que siempre haya tenido un peso normal y de repente no), puede estar padeciendo de Anorexia Nerviosa. Otro indicador es una abrupta reducción de la ingesta de alimentos, aunque todavía no haya llegado a un peso especialmente bajo.
  • Obsesión por no querer coger peso: Suelen mostrar su rechazo hacia cualquier tendencia a coger peso y llega incluso a interferir en sus vidas; se suele mostrar inadaptabilidad en los planes que estén relacionados con comida.
  • Visión distorsionada de sí mismos: Importancia extrema de su silueta y negación de las consecuencias negativas a las que puede dar lugar un bajo peso excesivo.

Existen dos subtipos de anorexia:

  • Anorexia restrictiva: De forma progresiva y continuada se mantiene un estricto control sobre la ingesta de comida, que casi siempre es deficitario.
  • Anorexia compulsiva o purgativa: Recurren a métodos “drásticos” para bajar peso, como puede ser el uso de laxantes, enemas y/o diuréticos.

Los trastornos de anorexia están muy relacionados con trastornos de Ansiedad y Depresión. A veces, estos dos trastornos suelen predisponer para que se de el TCA antes de que haya aparecido.

Bulimia Nerviosa

La Bulimia Nerviosa afecta actualmente a entre el 0,4% y el 3% de la población joven española, focalizándose principalmente en las chicas.

La Bulimia Nerviosa se caracteriza por episodios de atracones; se ingiere una gran cantidad de alimento en un muy breve periodo de tiempo. Generalmente los alimentos elegidos suelen ser muy poco saludables (altos en grasas y/o azúcares). Su otra característica principal es que el que la sufre toma actitudes compensatorias; es decir, tras el atracón se tiende a recurrir al aumento de la actividad física, al vómito o al uso de elementos de purga (enemas, diuréticos, laxantes…). A ello se le suma que se suele sufrir en secreto. El enfermo la vive con sentimiento de vergüenza y culpa y eso le hace ocultar las conductas relacionadas con la bulimia.

A continuación se exponen una serie de criterios para diagnosticar la bulimia nerviosa:

  • Para ser diagnosticada debe darse al menos una vez a la semana durante un periodo de tres meses.
  • Pérdida de control sobre los alimentos elegidos y la cantidad que se ingiere de los mismos. Generalmente se consume más cantidad de alimento y en menos tiempo que el que tomaría una persona normal. Los atracones suelen darse con más frecuencia a partir de media tarde. También están asociados a dificultades emocionales puntuales.
  • Conductas compensatorias incorrectas: Como ya se ha mencionado, se tiende a recurrir al ejercicio físico excesivo, uso de fármacos, vómitos, etc.
  • Es difícil que el enfermo se percate de que tiene un problema: Está comúnmente aceptado que los trastornos alimentarios influyen directamente en la silueta y/o peso de la persona. Esto no tiene por qué ser siempre así. Una persona que sufre de bulimia nerviosa puede tener un peso perfectamente normal e incluso fluctuar entre el bajo peso y el sobrepeso.

 

Trastorno por Atracón

Se considera un trastorno alimentario diferente a la Bulimia Nerviosa (ver arriba). No obstante, la principal diferencia entre ambos es que no existen conductas compensatorias. Es decir, la persona que sufre de Trastorno por Atracón no recurrirá a métodos para compensar por las calorías extras que se han consumido (no hay uso de fármacos, ejercicio excesivo o vómitos).